CUANDO PENSABA QUE LA FELICIDAD NO EXISTÍA. José Redondo López

Con 8 años, iba cada día con mi abuelo de pastor al campo.
De vuelta, repartía la leche a las vecinas y nunca podía
jugar con otros niños…
Con 61 años vi por primera vez a mi nieta y me di cuenta que la
felicidad existía. Era cuestión de tiempo encontrarla.

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