UNOS NIÑOS CON SUERTE. Roser Vericat Gómez

Eran unos niños pobres que estaban pidiendo una limosna en la calle.

De repente un señor les dice:

– Veniros a mi casa, os daré de comer-. Los niños muy agradecidos fueron a su casa cada día para comer y ellos vivieron felices gracias a ese buen hombre.

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