EL ESPEJO. Rubén Domínguez Moreno

Un arqueólogo buscado reliquias encontró un espejo.

-¡Guapo!
-¡Un espejo  hablador!
El arqueólogo cansado de oír lo mismo decidió dárselo a su mujer
que era fea.
Al verlo dijo.
-¡Qué maravilla sabe que soy guapa! ¿Y a ti te gusta?
-SÍ…
El arqueólogo vivió feliz viendo a su mujer alegre.

Deja un comentario